Este Renault disfruta de una estructura mecánica conocida, la de los Nissan Qashqai y la del X-Trail con la que comparte entre otros, el sistema de transmisión integral con reparto electrónico más propia de vehículos más aficionados al trekking por pistas forestales.
En condiciones normales, su par motor se dirige a las ruedas delanteras y según las necesidades motivadas por pérdida de adherencia llegaría par a las ruedas traseras. Adicionalmente si las dificultades aumentaran existe la posibilidad de bloquear el diferencial central dividiendo la fuerza del motor a partes iguales entre ambos ejes. Se mantendría así hasta que se superen los 40 km/h. El sistema se complementa con un dispositivo de arranque en cuesta que en primera o marcha atrás facilitará el inicio de la marcha en pendientes que superan el 10 por ciento aplicando freno a las ruedas aunque el pedal no se encuentre pisado, y un sistema de control de descenso que operando de manera similar facilita enormemente la circulación en campo al mantener la velocidad máxima en apenas 7 km/h.
Ahi es donde se aprecia la excelente naturaleza de este SUV que se muestra capaz de absorber irregularidades con total soltura, evidenciando unas pòsibilidades superiores a lo que sin duda pedirá la inmensa mayoría de sus conductores. Sus ángulos de ataque son más que suficientes para sorprender incluso a los habituados a la conducción de este tipo.
Aunque sus dimensiones son relativamente contenidas para lo habitual en este segmento (4,52 metros longitud) su configuración es para cinco personas y su maletero ofrece una capacidad que sobrepasa los 400 litros. La impresión de calidad es más que correcta incluso en las versiones más básicas, el equipamiento es notable con ESP, 6 airbag, aire acondicionado y llantas de aleación, ordenador de a bordo y control de crucero ya en los acabados Expresion 4x2. En las Dynamique 4x4 se añade la climatización bizona, parachoques pintados, retrovisores abatibles, control de descenso, radio con MP3 y sensor de lluvia.
Desde el inicio de sus ventas está disponible con tres motores diferentes de cuatro cilindros, se trata de las dos variantes del dCi 2 litros turbodiesel common rail Renault con potencias de 150 y 175 CV y un par de 32 y 36 mkg. También un 2.5 litros gasolina de origen Nissan que desarrolla una potencia de 170 CV y un par de 23 mkg. Se caracterizan por una extrema suavidad de funcionamiento, por unos consumos homologados bastante contenidos y un alto grado de utilización. Los tres propulsores pueden ir asociados a cajas de cambio manuales y automáticas de seis velocidades con posibilidad secuencial con paletas tras el volante. La automática es de tipo autoadaptativo, con tres programas diferentes en función del estilo de conducción (medio, sport o económico), perfil de la carretera (subida, llano o bajada) y las reacciones del conductor.
Su precio arranca a partir de los 32.000 euros.
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